Es más bien una conclusión vinculada al inicio de esta aventura, que comenzó a mediados del 2007 con la idea, pretenciosa, de hacer algo diferente en este espacio. No abundaban los podcast de poesía y música, y así fue que armamos cuatro, con una periodicidad imprecisa. La idea de recuperar el espíritu de un programa de radio se fue transformando en lo que por último fue este blog: texto y sonido. Pero aquí, finalmente, están esos podcasts, caseros, con una edición llena de fallas y leves concesiones al pelotudeo radiofónico, con la marca de lo aprendido en las viejas épocas de Radio Universidad de La Plata. (Mario sabe). Uno por uno, como cachetada de loco, van estos cosos que perpetramos durante el invierno del 2007. Chau y buena suerte a los navegantes.
Este es el fin, queridos amigos. No del autor de este blog. Tampoco del blog mismo –un club abandonado y ruinoso, por cierto, poblado de palabras, imágenes y sonidos que fueron reuniéndose en el caldo turbio de una historia sugerida sólo a medias. Pero es el fin. Al cabo de un año -que no fue registrándose aquí en sus coordenadas materiales y comunes a todos- termina una experiencia. Nunca fue mi propósito difundir cosas que no duren. Para efímeros, ya estamos nosotros. Pero, nosotros, yo, ustedes, ¿quiénes somos? ¿Lo que aquí se lee, acaso? ¿La errancia por el hipertexto? ¿Cuál es la dimensión real de lo que se intenta decir –cuando se lo intenta- en esta ficción que se teje, a veces afiebradamente, cada tanto con catarro, tal vez con disfonía? No se sabe. Pero algo me dice que no es aquí donde se podrá arrimar el bochín, no ya a una gran respuesta sino a otra forma de hacerse esa misma pregunta. Porque esto no es “la vida real”, y ni siquiera está claro si es una de sus representaciones. El autor del blog habla sólo por sí mismo, nadie quiera ver aquí un manifiesto o cosa por el estilo. De modo, hipócrita lector, que esta página infame no tendrá más actualizaciones. Quedan, sí, a disposición de quien sea, el puñadito de textos algo felices que alumbramos a lo largo del año. Sé que seguirán pasando por aquí los buscadores de data sobre lo felices que eran los hippies en los ’60 –caen siempre en la nota con Robert Hunter-, quienes procuran precisiones sobre la escucha de discos en vinilo o los que se retuercen intrigados con la personalidad de uno de los pocos curas exorcistas de la Argentina. También sé que andarán por aquí quienes busquen textos y voces de poetas, en la limitadísima circulación que propone la web. A los amigos: ya saben cómo encontrarme. A los desconocidos: pónganse el saquito por si refresca. Y despidámonos como Dios manda, disfrutando el canto y la magna coreografía de Armi & Dani, impresionante dúo finlandés de los ’80.
(Grabado por Susana Villalba durante una entrevista para el podcast Antología de Aire, de la Biblioteca Nacional. Se puede escuchar la entrevista completa aquí)
A veces cuando mis ojos están enrojecidos me subo a lo alto del edificio de la RCA y observo mi mundo, Manhattan— mis edificios, calles en las que he hecho proezas, buhardillas, camas, pisos de agua fría —abajo en la Quinta Avenida, que también tengo en mente, sus coches hormiga, pequeños taxis amarillos hombres que caminan del tamaño de motitas de lana— Panorama de los puentes, amanecer sobre la máquina de Brooklyn. el sol poniéndose sobre New Jersey donde yo . nací & Paterson donde jugué con las hormigas— mis amores más tarde en la calle 15, mis amores mayores del Lower East Side, mis una vez fabulosos amours en el Bronx lejanos— caminos que se cruzan en estas escondidas calles, mi historia resumida, mis ausencias . y éxtasis en Harlem— —sol brillando sobre todo lo que poseo en un parpadeo hasta el horizonte en mi última eternidad— la materia es agua. Triste, cojo el elevador y parto hacia abajo, pensativo, y camino sobre los pavimentos mirando fijamente el escaparate de todos los hombres, caras, preguntando por aquel que ama y me detengo sorprendido frente a un escaparate de una tienda de coches el tráfico se mueve arriba & abajo recorriendo los bloques de la 5.a Avenida detrás de mí esperando un momento en que Hora de irse a casa & hacer la cena & escuchar las románticas noticias de guerra en la radio ...todo el movimiento se detiene & yo camino en la intemporal tristeza de la existencia, con la ternura que fluye a través de los edificios, las puntas de mis dedos tocan la cara de la realidad, mi propia cara surcada de lágrimas reflejada en el espejo de alguna ventana—al atardecer— donde no tengo deseo alguno—
de bombones—o de poseer los trajes o las pantallas japonesas de la comprensión Confundido por el espectáculo a mi alrededor, Hombre forcejeando calle arriba con paquetes, periódicos, corbatas, hermosos trajes hacia su deseo hombres mujeres, fluyendo sobre el pavimento luces rojas registrando acelerados relojes & los movimientos del bordillo— Y todas estas calles guiando tan torcidamente, bocinantemente, largamente, por avenidas con altos edificios siguiéndoles la pista o incrustados en barrios bajos a través de un tráfico tan inseguro . coches y motores aullantes tan dolorosamente a este campo, este cementerio este silencio en el lecho mortuorio o montaña una vez visto nunca recuperado o deseado en la mente por venir donde todo el Manhattan que he visto tiene que desaparecer.
NY 1958
(Allen Ginsberg, "Sandwiches de realidad", ed. Visor, traducción Antonio Resines)
Y el cierre de hoy con Family, la extraordinaria banda de Leicester con la garganta inagotable de Roger Chapman)
Con usura ningún hombre tiene una casa de buena piedra cada bloque pulido bien encajado para que el dibujo pueda cubrir su cara, con usura ningún hombre tiene un paraíso pintado en la pared de su iglesia harpes et lutes o donde virgen reciba mensaje y halo se proyecte de la incisión, con usura ningún hombre ve a Gonzaga sus herederos y sus concubinas ninguna pintura es hecha para durar ni para vivir con ella sino que es hecha para vender y vender pronto con usura, pecado contra natura, tu pan es cada vez más de trapos viejos seco es tu pan como papel, sin trigo de montaña ni harina fuerte con usura la línea se hace gruesa con usura no hay clara demarcación y ningún hombre puede hallar sitio para su morada. El tallador de piedra es alejado de su piedra, el tejedor alejado de su telar CON USURA no viene lana al mercado la oveja no da ganancia con la usura La usura es una morriña, la usura mella la aguja en la mano de la doncella y detiene la habilidad de la hilandera. Pietro Lombardo no vino por usura Duccio no vino por usura ni Pier della Francesca; Zuan Bellin no por usura ni fue "La Calumnia" pintada. No vino por usura Angèlico; no vino Ambrogio Praedis, No vino ninguna iglesia de piedra pulida firmada: Adamo me fecit. No por usura St. Trophine No por usura Saint Hilaire, La usura ensarra el cincel Ensarra el arte y el artesano Roe el hilo en la rueca Ninguna aprende a bordar oro en su bastidor; El azur tiene un chancro por la usura; el cramoisi está sin bordar La esmeralda no encuentra su Henling La usura asesina al niño en el vientre Impide el galantear del muchacho Ha traído parálisis al lecho, yace entre la novia y el esposo CONTRA NATURAM Han traído putas a Eleusis Cadáveres se han sentado al banquete invitados por la usura.
(Versión de Ernesto Cardenal. La imagen del poeta fue tomada por Henri Cartier Bresson. El audio es de www.ubu.com)
Los dos miran hacia alguna parte, y están rodeados de verde. ¿Piensan en lo mismo? Sí. Pero es fácil decirlo con los resultados puestos. Empujados por un rencor parecido, a ella la esperaba el horno, a él el mar. Aquí los juntamos, en imagen y sonido, en esta noche de domingo. Sylvia Plath y Dennis Wilson: se ha formado una pareja.